estonoespapel

del uni-verso del yo al Universo del verso

a punto del temblor dentro

«Solo el acto de resistencia resiste a la muerte, o bajo la forma de obra de arte o bajo la forma de una lucha de los hombres.» —Deleuze

 

Después del temblor me puse a leerlos a todos, en sus redes sociales y en sus textos, en sus blogs, columnas de opinión, poemas y reflexiones; vi sus fotos, y también los escuché. Quería sentirme allá, y casi lo logro. También estuve a punto de tomar un vuelo hacia la Ciudad de México, Oaxaca o Morelos. Nunca había escuchado de Jojutla, pero quería estar en Jojutla, sentirme útil, ayudar. Quería sentirme viva.

Trabajo en una asociación donde apoyamos a las mujeres en situación de violencia familiar. Un lugar en donde “ya ayudamos”, y como en todo trabajo, cumplo con lo que tengo que hacer para entonces tener más tiempo para mí. Una de las frases de esta modern kind of life (hipercapitalista) que he hecho mías. Soy sumamente egoísta, aprendí a serlo. Incluso me volví ermitaña y antisocial solo por alcanzar los más altos grados de egoísmo. Poco a poco, y no sé ni cómo, he logrado rebelarme ante esto, pero casi como accidentes. Entonces cuando sucedió el temblor, y quise ir a ese lugar “necesitado”, me topé con vuelos caros y no fui. Después se abrieron las puertas de la razón y alcancé a sentir el aire del “puedes hacer mucho más donde estás”.

Me la paso leyendo para entender la realidad, pero no la quiero vivir. Que me cuenten los estudiosos, los escritores, los intelectuales con sus teorías rimbombantes, qué es eso de la condición humana, la existencia y la tristeza. Mientras todo mundo todo el tiempo lo estamos viviendo. Todos. Lo sé porque cuando me dejo sentir lo siento. Hay días en los que estoy viendo mi celular cada dos minutos. “Que me busquen, que me quieran, que se trata de mí”. Y también las noticias en cualquier parte del mundo, los logros de ciertas figura o personas, las vidas ‘televisadas’ de los otros. Mientras que a las personas que tengo enfrente les tengo miedo. Porque según yo hay algo más importante que atender, algo que no he descifrado, que es más, apuesto, a que nunca descifraré. No quiero saber de la persona a la que veo todos los días. No quiero involucrarme. No quiero escuchar lo que el otro me cuenta porque entonces haré un comentario cualquiera para que me deje de contar. Le tengo tanto miedo a la vida y a ser parte de los otros que es como si sintiera que puede volver a temblar, y esta vez todo se va quebrar, a romper y llegará el fin. Es un a punto del temblor pero adentro. Qué chistoso, ¿no? Tanto miedo a la vida que prefiero esperar sentada a la muerte. ¿Y si se rompe? ¿Y si me dan ganas de llorar? ¿Y si me enojo y me ven enojada? ¿Y si me gusta y me ven feliz? ¿Y se me da por abrazar? ¿O por gritar? ¿Por qué acumulo toda esta incapacidad de amar hasta llegar sola a estallar? Me quejo en mis pensamientos, y se los atribuyo a los otros: “es que él piensa”, “esa cree” y “aquel dijo”. Y para estar tranquila busco cansarme hasta llegar al aburrimiento.

Todos los días, desde que abro los ojos hasta que los cierro me encuentro con todo tipo de oportunidades de hacer las cosas distintas. Dejo pasar la mayoría. Pero cuando tomo una, se convierte en el día y van siendo los recuerdos de mi vida. Solo siendo con los otros es que me doy cuenta que soy. Sola, deambulando entre un cuarto y otro, leyendo, abriendo y cerrando el refrigerador, escribiendo, calentándome agua para un té… me voy borrando. Si algo me ha quedado del temblor y sus secuelas, ha sido que soy mejor siendo parte del todo y en donde estoy.

Por primera vez me fui al trabajo en bici, y solo en el camino de regreso, entre las calles, viendo las mismas escenas pero esta vez observando, me encontré con casas sin ventanas y sin techo, con lotes baldíos y vagabundos acampando. Escenarios que pudieron haber sido posteriores a un temblor. Seres humanos que nunca han tenido casa, que quién sabe qué comen ni dónde, que lo necesitan todo; y para empezar, ser tomados en cuenta por alguien.

Todos somos artistas de esta realidad. Pero solo en el desastre real sentimos la pulsión por responsabilizarnos. Porque queremos acomodar el cuadro de la normalidad, que vuelva a quedar intacto. Pero qué pasa cuando esa normalidad nomás nos está separando, ensimismándonos, haciéndonos creer que el otro no soy yo, y que yo siento otras cosas y que más vale que ni me lo encuentre. Es más difícil construir desde la normalidad porque entonces tienes que hacerlo con la hoja en blanco, donde ya no ves.

Reconstruir la realidad es querer encontrar sosiego en lo que era. Nos empeñamos en no ver, porque así duele menos la existencia. Pero cuando todo se nos cae encima, resurgimos desde lo hondo gritando, amando, armando un poema con nuestras palabras, acciones e impulsos que también incluyen a los otros. Todos somos creadores de la verdad, tanto el que grita que sí se puede, como el que dice que ya valió madre, como aquel que acepta que no sabe, como el que se deshace porque se siente mierda. Todos somos la realidad. ¿Por qué solo en el desastre nos sentimos comunidad?

Aunque todo lo material esté en su lugar y sin rasguños, la inmovilidad también grita con su silencio, pues no se trata de estar tranquilos, esa aparente tranquilidad, es que no ves, se ha vuelto normal, algo está pasando, nunca ha dejado de pasar pero tienes miedo de encontrarlo.

cables.jpgcables-byn.jpg

19 de septiembre a voces

 

acaba de temblar en México ¿ya viste?

“Sismo de 7.1 sacude a la Ciudad de México”

acaba de temblar en México, ahorita

“Todos, todas, repórtense!”

dicen que el epicentro fue en Morelos

“Hierba mala nunca muere! Estoy bien, aquí estamos bien. (carita triste) Amigos tomen sus precauciones.”

dicen que estuvo bien fuerte

“TODO BIEN… gracias a los que mandaron mensaje, aquí estamos al pendiente…”

ay ojalá Diosito no haya pasado nada

“Estoy bien, están bien?”

¿ya hablaste con tus familiares?

“Además del mega susto y el reto de bajar las escaleras en plena sacudida, todo bien acá. Gracias por sus mensajes.”

dicen que fue de 7.1

“Familia, amigos y amores: gracias por sus mensajes y preocupación. Estoy bien. Sí, efectivamente el edificio de mi departamento está por colapsar, estoy muy triste porque aún no puedo rescatar a mi gatito.”

estoy tratando de comunicarme con mi hermana

“Estamos bien.”

¿ya hablaste con tus amigas?

“Falta gente, repórtense todos, por fa.”

¡¿Ana, estás bien?!

“Del Valle sur se sintió durísimo todo tronaba con un estruendo de fondo. Explosión de transformador. Aparente calma.”

no me contestan, creo que no sirven los celulares

“Todo bien. Ah, qué buenos sustitos…”

dicen que fue como a la una de la tarde

“Andrés confirmó que está bien durante Terremoto en Raboso, Puebla, México, después de que un amigo le preguntó.”

ya se comunicó mi hermano

“Todos hagamos de acceso público el WiFi, gente lo necesita.”

pero, ¿cómo estás? ¿Todo bien? ¿No te pasó nada?

“Ricardo confirmó que está bien durante Terremoto en Raboso, Puebla, México, después de que un amigo le preguntó.”

fue a la 1:14 de la tarde

“César confirmó que está bien durante Terremoto en Raboso, Puebla, México, después de que un amigo le preguntó.

que sí estuvo bien fuerte

“Amigos, todo bien por acá. No tengo red. Cualquier cosa y en cuanto pueda les respondo. Abrazos.”

todos están bien asustados

“Oigan, ¿saben dónde necesitan cubetas y herramientas? Estamos armando una brigada para ir a dejar palas, cubetas, guantes y herramienta.”

no puede ser que exactamente treinta y dos años después

“Hay muchas alertas falsas, por favor manden info que esté corroborada.”

ojalá no haya réplicas

“Amigos que estén buscando familiares o dónde colocar donaciones, aquí un mapa de zonas críticas actualizado (liga).”

dicen que en Morelos quedó todo destruido

“Atención, hay dos albergues con comida y camas que están vacíos. Uno en Villa Olímpica con cupo para 200 personas, otro en el deportivo La Joya, en Insurgentes, con cupo para 120 personas. Avisar a personas necesitadas.”

se cayeron varios edificios

“Amigas y amigos, todos bien por aquí tras el fenomenal sismo. Si se puede ayudar en algo que esté en mis manos, cuenten conmigo.”

ya vi que en el face puso que estaba bien

“Amigos, familia, estamos bien, ahora sí estuvo bien feo pero todo bien, nos estamos cuidando.”

también tembló en Puebla y en Oaxaca

“Encuentran a menor Esteban Gutiérrez Vera en el Hospital General de México. Buscan a sus padres.”

pero los más afectados son los de Morelos, son varios pueblos que quedaron sin electricidad

“Ámsterdam y Laredo necesitamos agua, cubetas, alcohol, gasas, ayuda. Gente adentro.”

La gente pone fotos y videos de los derrumbes y nomás causan pánico.

“Tenemos brigada lista para ayudar, avisen dónde hace falta.”

¿No saben cuántos fueron los edificios que se cayeron?

“¿Cuál es la prisa por meter maquinaria pesada en donde puede haber gente con vida?”

Mi hermana ya se pudo comunicar con mi hermano, es que entre ellos no podían comunicarse.

“Se necesitan arneses de cuerpo completo en Gabriel Mancera y Eugenia. Hay dos personas vivas.”

los edificios se movían bien duro, dicen que fue trepidatorio, los postes parecían de plástico

“En 1985 rescatamos gente en el día 40. No a las máquinas!”

¿Viste el video del edificio que hasta lumbre tiene en el techo?

“Dejen de difundir audios falsos, carajo.”

¿Ya rescataron a los niños de la escuela?

“México está más unido que nunca.”

¿No sabes si era privada?

“Fuerza México.”

Hay una niña atrapada que salió en las noticias que se llama Frida.

“¿por qué hay militares con armas largas en los lugares de rescate? ¿con esas armas a quién van a salvar?”

Dicen que en Morelos no les ha llegado nada, que no tienen luz y tampoco agua.

“21 niños y 4 adultos han muerto en la Escuela Enrique Rebsámen; 11 han sido rescatados.”

¿No saben dónde se puede llevar víveres para que se vayan a Jojutla?

“A partir de mañana se reciben víveres para llevar a Morelos.”

Hubo una persona que saltó del cuarto piso para salvarse.

“Juan Villoro se estrena como Poeta, oportunismo de locura.”

Hubo otra persona que rescató a varios niños y después se quedó atrapada y luego fue rescatada ella también.

“No corro, no grito, no empujo, no necesito a la clase política.”

Se estiman que fueron alrededor de 38 edificios derrumbados, ese el reporte que hasta ahorita tenemos.

“Frida Sofía no existe y nunca existió, fue un telemontaje!”

Dijeron en la radio que como a cinco edificios la gente ya no va a poder regresar.

“Los jóvenes de México toman el liderazgo para la reconstrucción (nota).”

Está circulando mucha información que no sabes si es verdad.

“This rescue dog is working hard to find survivors of Mexico’s deadly earthquake, she’s found 52 people.”

La neta ya no quiero ver las noticias.

“Esta noticia surgió a raíz de una serie de terremotos que se registraron en varias partes del mundo con una intensidad superior a los 5 grados.”

¿Pudiste hablar con todos tus amigos de allá?

“Graco es puto (foto de una lata de atún).”

¿Dónde puedo buscar los lugares que sí están certificados para ayudar?

“Es falso que hay un sótano con cuerpos en la fábrica de Chimalpopoca.”

Mihijita qué bueno que no estabas en la Ciudad de México.

“Gabriel Mancera ya no necesita alimentos, hay que llevar agua y medicamentos.”

No se puede predecir un temblor, claro que estamos en zona sísmica, también en Japón puede temblar en cualquier momento, pero no se puede predecir un temblor.

“Yo dejaría las loas y los poemas hasta terminar de rescatar gente. Se agradece el “esfuerzo” de Villoro, pero este es el mejor poema (foto).”

No sé, estoy acostada pero no siento mi cuerpo, la ciudad parece la de Paul Auster.

“Nuestros nietos no nos van a creer que unos perritos con botas y lentes salvaron a un chingo de personas.”

¿Vieron que también tembló en Japón? Fue de 6.1… ¿Qué está pasando?

“Por primera vez luego de tantos temblores, sentí que la tierra podría abrirse a mis gelatinosos pies. “

Y un huracán dejó a Puerto Rico sin electricidad… tantas cosas que parece que es el fin del mundo…

“En Pacífico 223, Coyoacán, se necesitan paneles de triplay de 6mm de 2.44 x 1.22. Favor RT 17:30”

Bien, hubo varios edificios caídos, la ciudad es un caos pero todo bien, ¿cuándo vienes?

“Denuncian retención de ayuda en Morelos; ciudadanos se rebelan para “liberar” toneladas de víveres (videos).”

Choqué ayer, justo cuando iba llegando al DIF a entregar un donativo, iba saliendo un carro que no me vio, di la vuelta y chocamos…

“Por favor quien haya perdido su casa y esté pagando hipoteca DEBEN REPORTAR el siniestro dentro de los 5 días hábiles siguientes a lo ocurrido.”

 

 

 

Viva México: la utopía

 

en este país no matan periodistas

tampoco roban los políticos

los pobres no son tan pobres

los ricos no son tan ricos

 

no matan a los estudiantes

no matan a las mujeres

nada queda impune

después de un crimen cometido

 

intentando escarbar en el lodo

peleando con los fantasmas en el vacío

resbalándome y atascándome

veo cómo se juntan de sangre los ríos

 

deberían seguir vivos

porque es la sangre de aquellos que

deberían seguir vivos

 

el grito para limpiar la tierra

que viva México pero si sobrevivo

que viva México

que ni yo me la creo que siga vivo

 

cuando matan a una mujer

nos matan a todas un poquito

y a todos también

quién quieres seguir entre tanto miedo

 

riéndome para no llorar

sí se puede, oigo dicen

sí se puede, intento y lo repito

pero sí se puede qué, interrumpo

y si se puede cómo, exijo

si no se puede revivir a los muertos

si no se puede seguir cargando a los hijos desaparecidos

si no se puede seguir caminando

cuando crecen las ramas de la impotencia

si no se puede llenar este silencio violento

con palabras cuando todo va perdiendo sentido

 

quién se atreve a defender este país lleno de muertos

muertos de corazón que ocupan los altos puestos

muertos de mente que dirigen el país

como máquinas tragamonedas acumulando para despilfarrar

cerdos

bañándose en el rojo lodazal

 

que la cultura

que no hay machismo

que son los roles de género

que no es cierto

que no pasa

que más bien nadie quiere hablar de esto

 

pero se volvió tan común

que hasta tuvimos que nombrarlo

FEMINICIDIO

dos puntos igual a México

 

en este país matan a los periodistas

matan a los estudiantes

roban los políticos

los pobres son cada vez más pobres

los ricos cada vez más ricos

nos matan a las mujeres

tenemos que lanzar campañas para seguir vivos

 

así a la otra que quieras gritar viva México

pregúntate si realmente lo sientes vivo

 

††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††††

 

 

osmosis is somos !

2017-05-01 11.22.50.jpg

¿Qué es esto que no veo?

2017-05-01 11.24.36.jpg

Hola, otro. ¿A poco eres tan igual a mí? ¡Y tan diferente! O cambias tú o cambio yo, o cambiamos los dos al mismo tiempo… ¡Tiempo?

2017-05-01 11.24.11.jpg

Derechita y firmes. Intentando pasar desapercibida —petrificada— y ya no vuelvo a hablar de nosotros. Ni tampoco de los otros.

2017-05-01 11.22.31.jpg

El salto cuántico fuera de la órbita donde mi giraba mi propio átomo.

2017-05-01 11.22.13.jpg

Hola, doble negación. Escucho en el silencio la verdad de lo que no creo.

2017-05-01 02.07.10.jpeg

Tómame Universo, tú, que desco y reconozco…

2017-05-01 11.23.37.jpg

¿Qué haría yo sin ti? En el minúsculo universo del yo. Olvidando. Esperando. Desesperando. Perdida en el vacío del yoooOOOOooo.

2017-05-01 11.23.08.jpg

¿Todos somos uno? Dime cómo recordarlo. En la aceptación como en la negación. En la violencia como en la libertad. En el deseo y el miedo ¿En el amor? ¿Cómo continuar?

2017-05-01 11.06.53.jpg

Hacia la luz, hacia la oscuridad. Todos somos todo.

2017-05-01 11.07.29.jpg

A saltar fuera de mí para reencontrarme contigo y con el Todo.

2017-05-01 11.06.28.jpg

Respirar. Reír, llorar, probar, dudar, jurar, creer, crear, amar. Todas las velocidades de salto en salto.

2017-05-01 11.08.53.jpg

El choque de dos partículas en la eternidad, suspendidos, en el infinito del todos somos TODO. Por osmosis y a la inversa, tú y yo SOMOS.

Trabajar por ser, para ser, para amar, para ser amor.

es necesario

es necesario que veas lo distintos que somos

ves!

a ti te gusta el mar,

a mí también, pero no sé si te amo

es necesario que notes lo distantes que estamos

tú te sientas en el extremo de allá

y aunque nos vemos de frente

no nos vemos

(te exijo) que reconozcas que no sentimos el sol igual

a ti te quema y te vas

a mí me abraza y me produce llanto

y es tan extraña y real tu forma de abrazar

que no sé si eres un hombre de piedra

o con el viento de tu recuerdo me he petrificado

me tienes todo el día pensando

que si es o no necesario explicar

que tú eres fuego, yo viento

que no inventes: no te puedo avivar!

tú vives en la orilla de la realidad

mientras sobrevivo en este agujero

al que llamo soledad

de aquí no salgo

¿me ves rodeada por los demás?

es un tablero de ajedrez imaginario

con piezas de tamaño humano

no ando entre escenarios

los paisajes me dan igual

viajo solo en el tiempo

en el trino de los pájaros

por los cables de luz

entre los sueños

me detengo en el alto de mis pensamientos

y acelero de nuevo a toda velocidad

por la vía de mis sensaciones y sentimientos

firma aquí de enterado

en el espacio en blanco

en el silencio de lo que no dices

y tampoco quiero escuchar;

mis ilusiones son deudas con la realidad

las estoy pagando a crédito

veo en el espejo que me cobran cada vez más

me he de disolver como siempre lo hago

en el intento, en el sol y en un orgasmo solitario

en el mantra que repito pues no puedo estar

para alejarme y dejarte en paz

cada quien hasta el fondo de su encierro cerebral

¿ya firmaste?

no hay nada que celebrar

pues solo estamos cumpliendo con lo necesario

pájaros.jpg

 

 

devenir o destino

El desierto crecía, pero crecía poblándose cada vez más.
– Deleuze

 

Estamos en medio, siempre en medio, entre el destino social y el devenir individual. Entre el sentido social e individual. Entre lo que murmura el inconsciente colectivo que hacemos consciente, y a lo que nos aferramos como no: ¿Quién soy? ¿Quién me niego a ser? Quien termino siendo y no puedo parar de ser.

El recomienzo parece un método para darle continuidad a la libertad. Sonrío pero ya no estoy sonriendo. Soy mientras dejo de ser. Comienzo a llorar para comprobar que hay algo que brota pero me detengo. El sufrimiento no existe. El existencialismo está a nuestro favor y no en contra. El cuestionamiento y la negación también. Incluso el capitalismo, tener para dejar de tener. Asegurar para dudar, y dudar para llegar a la certidumbre. Soy en lo que más desconozco. El misterio me envuelve y me despoja de él y me entrega una nueva yo, mucho gusto.

Sísifo no sufre, solo está siendo, en la constante transformación, en el no ser. Sube hasta la montaña y cuando tiene que volver no está derrotado, es un nuevo Sísifo; se va reconociendo.

El cuerpo no es el cuerpo, el cuerpo es la mente y la mente es el Cosmos. Si callamos los murmullos del inconsciente colectivo, llegamos hasta el silencio y la música, el arte, y la la creación del Universo que estamos formando. Nada está hecho. No hay comienzo ni fin. Mi vida no inició conmigo, y tampoco sucedió desde mis antepasados,  la vida son todas las vidas y están existiendo, encontrándose, transfigurándose; no existe la muerte, no existe el tiempo.

soy mujer pero dejo de serlo

soy hija pero dejo de serlo

soy originaria del norte pero no tengo origen

soy inestable hasta el equilibrio

soy dependiente de mi independencia

La Tierra es el Cielo. Todo lo posible y lo que surge de nuestra imaginación (lo imposible) nos arraiga: nuestros pies echan raíces sobre el suelo, y nuestra imaginación en el cielo.

estoy viviendo en el 2017 o en el 1917, y es como será en el 3017

estoy loca y cuerda

estoy en una intersección todo el tiempo, en el gran asterisco de la transición a punto de no ser yo pero siendo, siendo yo pero dejando a un lado la que soy

Las ilusiones ocupan la realidad, y la realidad revienta las ilusiones. Al nombrar la realidad se vuelve ilusión, al callarla se asienta como realidad. Mostrar para enfrentar y para romper. A veces es estallar y no solo estar. Muy bien. Listo. He comprobado que esto no existe que yo no soy yo que esto tampoco lo quiero que en esto no creo; aquí está la ligereza y la pesadez en un suspiro, en un cuerpo. En el pleno desencuentro de mí misma llegando al todo, digo esto también puedo llamarlo vida, también, y si después no es, no es. Es belleza, y es terrible y es miedo, es muerte y es azul, es soledad, es espera (sin esperanza). Es verdad, hasta que deja de serlo.

Acumulo palabras y pedazos de espejos rotos. El tiempo de los otros me fragmenta, pero busco usarlo a mi favor, también los deseos, los míos y de los otros, me pulverizan. Soy un pedazo de espejo roto, o una gota de agua cayendo.

A veces se me antoja morirme, así, como un antojo, luego se me quita. A veces me urge morir, pero también la urgencia se disipa. Entonces ya no es un antojo o un cóctel, ya no es una puerta de entrada o de salida. Es ella, la muerte, es ella, soy yo. Me acerco a la muerte-yo para conversar, para sentir, para acariciarla y sentarme de frente para discutir, hablamos de todo. Últimamente sobre el devenir, en donde dice que ella también ahí está, va abriéndose paso, porque no es la muerte total la que nos da, no así como la conocemos, no es la muerte que el inconsciente colectivo nos ha susurrado como el gran final, porque esa ni siquiera existe, o al menos es lo que la muerte-ella me ha confesado. Estamos hechos de pequeñas muertes, de decisiones que no tomamos, de lo que soltamos para aferrarnos a otro yo, y también sís, de yos que se duermen pensando en no, y despiertan en sí, Lucía deviniendo en Lucía-muerta, Lucía deviniendo en Lucía-viva. Así que mi destino son múltiples devenires, y no un destino, puede ser, le digo a la muerte-ella, de pronto tiene sentido.

cuarto

gracias a los otros

“Yo soy una cosa que piensa, esto es, una cosa que duda, afirma, niega, que sabe poco e ignora mucho, que desea, que rechaza y aun que imagina y siente. Porque, en efecto, he comprobado que por más que lo que siento y lo que imagino no tenga quizás existencia fuera de mí, estoy seguro, de que esos modos de pensar que llamo sentimientos e imaginaciones, existen en mí en tanto son solamente modos de pensar.” 
-Descartes 

 

I. La salida sin puerto. Salí del trabajo pensando que quiero que la vida me pegue, me volteé, me aviente. Cuando no quiero pasa, y cuando pasa, no quiero. Insisto quiero dejar de pensar. Así andaba porque así ando desde que me despierto y me doy cuenta de que estoy despierta. Pero esta vez estaba saliendo del trabajo, iba en el carro, hice una llamada sin usar audífonos, lo dejé en alta voz, comencé a discutir con la persona con la que hablaba, un policía me vio hablando y me detuvo, colgué, abrí la ventana, negué tres veces que venía hablando, estaba muy enojada y él se enojaba más porque le negaba en su cara lo que había visto, insistió pidiéndome los documentos, insistí que no venía haciendo nada, repitió que todo lo que yo decía podía resolverlo frente al juez calificador, repetí que se trataba de mi tiempo. Cuando el poli estaba comenzando a llenar la multa con mis datos, le dije que esa mañana había visto el titular del periódico anunciando más inseguridad y delitos, “pero por supuesto lo importante es detener a una persona que posiblemente venía hablando por el celular”, el oficial me regresó mi licencia. Oh. Gané pero perdí. Lo vi en su cara y lo sentí en la mía. Avancé hasta adentrarme al estacionamiento del supermercado, me quedé pensando ¿Usé mi creatividad para convertirla en arrogancia para humillar al otro para defender mi estupidez? Eso hice. Eso fue lo que hice.

Por la ruta de la intolerancia hacia mí misma usé el conocimiento como un arma “a favor de mí” pero en su contra, gané pero perdí. Gané arrogancia, perdí humildad. Perdí la oportunidad de mostrarle que somos iguales, que somos lo mismo y que ese día buscaba un poco de compasión. Ganó la ignorancia, avanzó el cuadrito negro, y el berrinche me llevó a un socavón. Confirmo que creamos socavones con nuestra estupidez.

Llegar a las cosas por medio de lo que crees de las cosas y nada de lo que es. Menos yo. Este pastiche que llamo yo es todo lo que cubre lo que sí soy, eso que tengo miedo de descubrir, que mientras descubro no tengo nada que decir menos que hacer. El apego más grande que existe es el apego al yo. Creyendo que soy eso que digo ser me imposibilito a ser lo que verdaderamente soy. Fin. Game over. Mejor siempre no.

Stendhal o Flaubert estarían completamente agradecidos por estar en el lugar en el que estoy, conociendo este alrededor, a las personas en el camino, hubieran creado otra novela perfecta como Rojo y Negro o Madame Bovary. Serían capaces de ver a los personajes siendo personas. ¿Cómo sentir la poesía y la verdad de la realidad? ¿Cómo soltar? ¿Encontrar qué? ¿Cómo te sales de tu propio personaje para verlo todo? ¿Cómo transformas un chisme en historia? ¿Cómo lo aceptas todo tal y como es? ¿Cómo ver a través de lo que no es? Las cosas como son.

II. La llegada a un desconocido puerto. Hace una semana (ahora se hicieron dos) conocí a Fili, el guardia que custodiaba la puerta de una cervecería de esta ciudad de cielo y polvo. Vestido con el uniforme, pantalón negro, camisa roja de manga larga, gorra negra, botas y un cinto que compartía con el guardia del primer turno de ese mismo puesto. Fili, de cabeza redonda, panza abultada, nariz grande, piel rosada y ojos azules. Caminaba con calma desde la esquina de esa cuadra hasta alcanzar la puerta donde hacían el cambio de cinturón. Su compañero siempre se preguntaba una hora antes de la llegada de Fili si éste iba a llegar, Fili siempre llegaba, ocupando el puesto media hora antes. Ambos cubrían el día entero, cada uno 12 horas, me parece que ganaban 200 pesos al día, no estoy segura. Fili tenía un mes trabajando sin un día de descanso, decía que no tenía caso descansar pues terminaba por gastarse el poco dinero que ganaba. Anteriormente había sido albañil y le gustaba tomar, pero ya tenía tiempo que no se le antojaba, desde que se había convertido en guardia, decía que la esposa del jefe, y no el jefe, era la brava. Fili y yo estuvimos dos días en la misma puerta ¿Viendo lo mismo? Me contó que por fin había pedido un día de descanso pero no lo podían resolver nada, que nunca había faltado, se le ocurrió querer un día de descanso, y luego se le cruzó por la cabeza ir visitar a su mamá en ese día libre, me preguntó qué calle daba directo desde la puerta de la cervecería hasta la Plaza Cachanilla, le contesté que no sabía pero luego busqué en mi celular y le mostré el mapa, contó las cuadras varias veces, lo repitió hasta imaginárselo con claridad. Me vio tomarle varias fotos al edificio de enfrente, antes de que comenzaran a llegar los clientes, después de varios intentos me dijo que si qué tanta foto tomaba. Le dije que me gustaba el edificio destruido porque se podía ver a través de las paredes. “Los detalles”, dijo él. Por momentos Fili hacía mi trabajo de hostess y recibía a los clientes diciéndoles buenas tardes o noches con más ánimo del que yo mostraba, me quedaba callada y solo sonreía al gesto. ¿Dónde estaba Stendhal o Flaubert para volver a Fili un héroe de sus historias? Sin modificarle nada, ya era un personaje completo. Contó varias veces cómo es que había logrado captar a una pareja de clientes que habían metido botes de cerveza y él se los había confiscado. También me platicó de la vez que uno de sus compas con los que trabajaba en la construcción se le quiso acercar insinuándole querer algo más, me lo platicó después de haber visto una mesa con un grupo de gays, porque yo andaba buscando a uno para entregarle su tarjeta de crédito, “¿al de los shortcitos remangados?”, me preguntó Fili. Ése mero. Y finalmente cuando llegó uno de los clientes vestido con camisa roja de manga larga y pantalón negro, y volteamos los dos para verlo caminar desde la esquina hasta la puerta, Fili me dijo “ahí viene mi relevo”.

III. Karma police arrest (myself). Lo que pienso es tan real como lo que veo, porque toda habita mi imaginación. Toque lo que toco, tocar significa que sigue en mí la capacidad de sentir, y luego digo que son texturas, pero no porque lo sean sino porque así me han dicho que las llame, y ya las llamo así porque existen en ese momento como un llamado en relación con mi sentir, una necesidad de comprobarlo. El policía me dejó ir, “anda pinche loca ve y busca y  a ver si encuentras”. Y Fili me recibió del otro lado de la angustia. Gracias a los otros: chinga tu madre yo.

y la tristeza

Este es el tercer escrito que hago sobre la tristeza. ¿Cómo atrapar el viento? Quiero ser honesta pero no puedo. Mi ego se ríe de mí. Quiero matarlo.

Lunes en la mañana, iba a escribir sobre tema 1, me escucho y digo no es cierto, no es lo que siento. Iba a escribir sobre tema 2 pero tuve una entrevista de trabajo por skype, tuve que irme al trabajo, se descompuso el aire acondicionado, llegaron los técnicos, y después ni pensé y ya estaba corriendo, sudando, me bañé, me quedé leyendo un texto hasta terminarlo, y me marcaron para ir a comer, es martes, miércoles. ¿Jueves? Me quedo pensando en la propuesta de trabajo, esclava por amor al arte, sonrío en silencio para decirles que los idiotas son los otros, para esconder que no soy yo. Jueves, volviendo al tema 2 decidí que escribiría del 1 hasta que me cogió la tristeza. Me jaló de la silla, me aventó sobre la barra de la cocina, empujando la computadora y el cuaderno, que se cayó al suelo, y sin acariciarme, sin darme un beso, sin verme a los ojos, la tristeza comenzó a cogerme. Ella encima de mí, ella detrás de mí, ella jalándome del cabello mientras me penetraba cada vez más fuerte y más adentro. Nada, no podía pensar en nada. Solo sentí lo que sentía hasta que me solté llorando. Dejarme coger hasta correrme, hasta terminar llorándolo todo. Lo lindo y no tan lindo… Se quedó conmigo hasta después de haberme cogido. Quise comer algo, quise terminarme el café, pero dejé todo ahí y comencé a escribir lo que sentía, queriéndomela coger yo a ella.

Descartes escribió que decidió estar solo y en reposo para lo que llamó la destrucción sistémica de sus opiniones. ¿Será eso el carnaval de esto? Sobre el escenario de las avenidas imaginarias de mi ser veo a mis emociones, sentimientos y pensamientos cruzarse, mientras se pican la panza, se sacan el dedo, se saludan o se ignoran, se dan un zape, se sonríen o se gritan. Los pensamientos son los más trolleados, las emociones son las bullys de este teatro.

Cuando estudiaba la maestría, Gabriel nos habló de que los estoicos consideraban que la tristeza era la única emoción que no podía ‘controlarse’ ni evitarse, nos dijo que antes se creía que era una enfermedad que se segregaba en el bazo, la llamaban melancolía, y se curaba recetándole paseos y dietas especiales a quienes sufrían de ella.

La tristeza no llega sola, viene con coraje o con angustia, con una entrega desmedida (desesperación), con ironía o con risas. Platicando con J, le conté que había tenido un periodo de tristeza prolongada, en donde visité a terapeutas y hasta algún chamán, buscando una ‘salida’ a esa tormenta que me arrastraba o yo arrastraba. “Uh, pensé que eras una mujer fuerte”, me dijo J. Un putazo en la cara, se lo di en mi imaginación, mientras le sonreía pensando cuéntame qué es eso de ser fuerte, idiota. Aunque tampoco puedo decir que la tristeza se tenga que vivir de alguna manera. Que si algunos lloran y otros no, no significa que estén negando estar tristes. ¿Qué es eso de ser fuerte? He decidido no enfilarme para el casting de los malabares que fingen estabilidad, tranquilidad y serenidad. A la chingada con eso de aparentar. ¿La serenidad? No quiero aparentar nada. Si acepto lo que siento puedo transformarlo hasta llegar a esa susodicha serenidad. Aún en la tristeza se puede crear un puente con los pedazos que ahí quedaron de la revolución que se gestó dentro. Para mí los débiles son lo que no quieren sentir lo que sienten, ni ser las personas que son; los que se la pasan negándose y negándolo todo.

Estoy escribiendo sobre el cadáver de una sensación. Porque el día siempre comienza y luego termina, y las sensaciones también. ¿Cómo atrapar el viento? Era lunes, fue martes, se convirtió en miércoles, y llegó el jueves. Es viernes. Me quedé con unos cuantos souvenirs de estos vientos fantasmas:

Como la imagen de los gatos salvajes (papá e hijos) que viven en el jardín de la casa de mi mamá, que se la pasan dormidos sobre la tierra mojada.

La mirada de la adolescente del orfanato que me dijo que la felicitara por su cumpleaños, y a la que le contesté como una idiota “espero que lo disfrutes”, mientras ella sonrió de vuelta.

Madre e hija paradas afuera del oxxo, una en una esquina, la otra recargada en el vidrio, las dos entrando a canjear los cupones “rasca y gana”, la madre diciendo con los labios torcidos “no me hiciste ganar nada”, usando un vestido de lycra rojo, con el cuerpo abultado y el cabello desteñido, rascando cupón tras cupón, con lentes oscuros. La hija delgadita esperando, su cuerpo sobre el mostrador, con los dedos de un pie afuera de la chancla, tres uñas pintadas de naranja, acomodándose el short que le quedaba grande, cubriéndose la mirada con el cabello, terminando de pagar más cupones.

La cajera del oxxo señalándome que sigo mientras veo entrar a una niña muy alta a la tienda, repitiendo frases en voz alta, con la cabeza deforme, con unos pants negros que dejaban ver sus tobillos, el padre detrás de ella siguiéndola.

Salí de la tienda y dos hombres sentados sobre sus bicicletas debajo de la sombra, los dos con camisa de cuadros, gorra y jeans, uno sin dientes diciéndole al otro “no le dijeron nada… porque viste que no le dijeron nada… nada”.

Y desde la ventana del carro la niña detrás del cristal con tres paquetes de galletas en los brazos y un bote de leche con chocolate, sosteniéndolo todo como si fueran muñecos de peluche, acercándose a las revistas, tomando una de ellas para enseñársela al papá, el papá hojeándola.

Di reversa y comencé a avanzar, jueves o lunes o viernes. ¿Cómo se atrapa el viento? ¿Cómo se atrapa lo que siento?

El agua inmóvil de un charco en la sombra que refleja las hojas de las palmeras que se mueven con el viento ligero del otro lado de la calle.

Las pecas de las manos de una terapeuta que sigue trabajando a sus 75 años.

Los ojos de J cuando comienzan a achinarse porque está a punto de reírse.

El olor de los espárragos  que venden en los cruceros de esta ciudad, aunque la temperatura alcance los 47 grados. La jovencita que hace malabares en ese crucero que ya ni pide a los automóviles dinero, que no deja de sudar.

Y la tristeza ahí, fantasma pero despierta. Rumiando la realidad, sosteniéndose de una nube, de una mirada, de un edificio que se cae o de la sombra. Disolviéndose, transformándose, convirtiéndose en la realidad.

escrivo

‘No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.’ W. S.

 

No escribo para nadie ni siquiera para mí. Me gustaría decir que escribo por algo, me he inventado pretextos totalizadores, como por ejemplo que es para entender a la humanidad, para reconocer la condición humana en todos y en mí. También digo que quiero viajar al futuro, volver al pasado, vivir el presente, deshacerme del tiempo, del día, y crear el hoy. Sentir el instante. Y el amor, el maldito bendito putito amor. O atacar el desamor. El miedo y el odio.

Escribo para no masturbarme, para no tener hambre, ni cogerme a cualquiera, o porque estoy demasiado llena; para soportar mis excesos y mis carencias, y porque a veces todo, mi vida, y la de los demás, me importa muy poco, o la vuelvo mi todo o no me importa nada.

Escribo para huir, para encontrarme conmigo, y luego correr. Para no saber de nadie, para llegar a la nada, para tocar lo que existe. Para no sentir miedo, y sí esperanzas, para poder amar, y decir que soy luz y esas mamadas que quiero creer pero no creo.

Escribo para no dar explicaciones, para inventar teorías, para poder vivir y porque no sé nada, sobre todo porque no sé nada pero no dejo de sentir y de pensar y sigo siendo. Y soy, cada vez más cada vez menos. Rayo hasta que se me entumece el codo y se me acalambra la mano. Hasta que me quedo sin palabras, sin aire, seca, pero no tranquila y sí cansada. Y porque sigo siendo una niña que no quiere dejar de serlo, una niña que juega con el lodo de la jardinera hasta convertirse en una adolescente, que vomita porque tiene bulimia porque quería ser bailarina pero sus papás se odiaban y se puso a “resolverlo”, (como si pudiera devolverle el amor a todos), y porque un día se dio cuenta que su mamá no fue feliz por mucho tiempo, y su papá estuvo ausente (y tal vez con mucho miedo), y su hermano creció sintiéndolo todo pero se refugió debajo de una piedra de silencio. Porque me hice adicta a la soledad hasta hartarme y dudar si quería seguir viva.

Escribo como una mujer que grita que no está loca, revolcándome en el piso, y me da risa y lloro. Como una persona que busca y no encuentra y que encuentra pero no se da cuenta. Como acercándome los dedos a la nariz para ver si sigo respirando, si tengo aliento, si se me infla el pecho. Porque fantaseo con ir a Nepal, y tener una hija que se llame Pascal, y vivir en el campo, y dar talleres a niñas, a los adictos para que se deshagan de la malilla, y enseñar a los que no saben leer ni escribir.

Escribo para aceptarme y no hacerla de pedo. Escribo y no dejo de escribir, sin darme cuenta o haciendo un esfuerzo, sobreviviendo, intentando llegar a casa cansada para poder dormir, para dejar de pensar, para salir de la cárcel del tiempo pero sobre todo de mí.

Para ver si es cierto que siento.

Para jugar que soy otra, como que soy una puta de revista a la que no tocan o una puta que no cobra, o una monja como Sor Juana o como la madre Carmela amargada. Porque imagino que soy mamá y dejo de sentir culpa por haber abortado. Para ser una mujer muy gorda que no deja a su esposo y prefiere el refugio de la comida antes que tener que dejarlo. Para no abrirme el cuerpo sintiendo que por ahí saco lo que siento. Para que después de cortar la fruta pueda lavar, secar y acomodar los cuchillos sin pensar en otras cosas.

Escribo para creerme una persona, para ver si logro quererme como me quiere mi mamá. O para sentir que no estoy tonta, como cuando me tomé un bote de pastillas porque era la primera vez dando clases y me sentía tan estúpida aunque los alumnos no se quejaban. Y porque desperté después de las pastillas y seguía viva. Para no ser tan ingenua, y no darme por vencida por esos miedos tan pendejos, porque de todos modos me voy a morir.

Para ver si la sal sabe a sal, y el polvo se siente como polvo. Para detener la sensación del infinito y de la muerte. Para poder despertarme de mis sueños, que aunque me dan miedo, me hacen sentir que estoy mejor ahí que aquí.

Sobre todo para llegar al silencio.

Para inventarme un reino, transformarlo del no nunca jamás a tal vez poquito a poco. Por una pulsión y también por desesperada. Por escritora precoz que eyacula toda las palabras sin pensarlas. Para llamar la atención y no volverme a desnudar en las calles. Para comportarme. Para destruirlo todo. Y volverlo a crear de cero. Para no perder la fe. Para sentir a Dios. Para llegar a ese lugar en donde todo es más que esto que escribo, a donde con palabras nunca voy a alcanzar.

Porque soy una mujer que se entrega a cualquiera que le da un poquito de su esencia, porque no soporto la conciencia, porque ya no aguanto dejarme inconsciente. Porque no quiero terminar abandonada como mi abuela materna, tampoco como Ana Varela que a sus cincuenta años le marcaba a mi abuela paterna para decir que ya se había puesto la piyama y que se iba a dormir, hasta que se murió. Ana Varela que había sido tan inteligente, que trabajó en las galerías de la Ciudad de México. Porque no quiero terminar loca, porque para mí no es un chiste, pero no puedo ser normal, porque ni siquiera sé qué significa esa palabra ni estas palabras. Porque no quiero pingas, ni psiquiatras, ni psicólogos ni más ayahuasca. Porque ya encontré a Buda pero no sé cómo matarlo ni quiero, porque ya perdí a Buda y no lo voy a volver a buscar. Porque grito desde este silencio, acaricio con los ojos y con los ojos muerdo. Porque no te quiero cerca y por eso ni me acerco. Porque te juzgo y te pido perdón. Porque te siento y te digo que somos lo mismo mientras espero a ver si sí es cierto. Porque estoy segura que si lo invento, si lo puedo imaginar, si lo provoco, va a aparecer todo, la vida, la muerte, va a desaparecer el tiempo, y vamos a vivir el infinito. Escribo para recordar lo único que he conocido y he sido, para transformar, aceptar y ser… de eso que hablamos, callamos y vivimos todos mientras vivimos. Escribo que vivo que no puedo dejar de vivir y escribir porque vivo y sigo viviendo escribiendo.

Notita en la que me obligo a explicar, que hace unos días di de alta varios textos pasados en el blog. Si a caso alguien está suscrito, le pido una disculpa ya que fue en un rush de conciencia/inconsciente en donde buscaba rescatar esa sensación de no sentir culpa por escribir desde hace mucho tiempo, (por escribir a veces tan mal, pero no dejar de hacerlo) por haberlos borrado en un golpe de inseguridad. Y porque ya estoy contratando a una editora, o sea, estoy intentando que mi esquizofrenia aplicada me lleve a conseguir una editora de mí que no sea tan torpe como yo, a ver si lo logro.

aquel día nunca (más)

tyl

2012

Esta foto es mentira. Desde que la publiqué sabía que estaba evidenciando mi necesidad por fantasear, una vez más. Públicamente. Una vez más. Cada vez que paso por el tablero que está colgado en la pared de la cocina leo la frase de unos boletos de una rifa que le regalaron a mi mamá, dicen ¡Aquí la honestidad rifa! Se los dieron después haber consumido tantos litros de gasolina, esa frase es el eslogan de la gasolinera que está cerca de la casa. Veo los boletos, me llama la frase, la repito en mi cabeza, camino por la casa, salgo a la calle y repaso las acciones de mis días. Del pasado y de mis pensamientos. ¿Aquí la honestidad rifa? Me pregunto. ¿Dentro de mi cabeza está rifando la honestidad?

Cada domingo, no sé por qué, ya no cuestiono por qué hago lo que hago, he estado publicando fotos en las que aparezco desnuda, semidesnuda. Intuyo que se trata de un proceso —inventado o real (¿no es lo mismo?)— de desnudez. De honestidad. Esta foto en la que aparezco con el único hombre con el cual he vivido aunque solo lo hubiésemos logrado por cuatro meses es mentira, porque si bien es cierto que estuve así de contenta como aparezco en la fotografía por unos instantes estuve muy nerviosa, loca, obsesiva y extraña el resto del tiempo con él. Un día antes de partir hacia Zipolite…