el mercado de las ilusiones

por luciayciula

 

‘Que a través de otras pasiones el hombre pueda relativizar el mundo consumista, que la adquisición de bienes y de marcas no aparezca como el alfa y el omega de la vida’.
—Lipovetsky

 

Pásele, pásele. Esta usted en el Mercado Universal de las Ilusiones en donde puede emocionarse con todo. Todo, todo y mucho más. Grandes, pequeñas, tangibles ilusiones; también tenemos efímeras, alcanzables y dizque imposibles. Tan falsamente verdaderas. Honestamente invisibles. Lo único que tiene que hacer es dar de alta su perfil, platicarnos de dónde viene, hasta dónde cree que puede llegar y listo ¡Ya quedó la expectativa! Póngase creativx, alucine un poco, imagínese genio, única y especial, el gran conquistador y conquistadora del mundo desde ahorita: el límite es la surrealidad.

Pásele, pásele. Por aquí  puede adquirir la idea de volverse emprendedor o empresaria, con una microempresa, o ¿qué le parece una startup? En un clic se la montamos. Con el producto o servicio que lo llevará a la imagen desea proyectar. Como la persona suspicaz que explotó la oportunidad del momento, o aquella que hace negocio con creatividad y conciencia, llegando a obtener seguidores de calidad.

Pásele, pásele. Tenemos a la venta nuevas relaciones en pareja, pasajeras, o supuestamente eternas, complicadas, aburridas, o alguna por curiosidad. Aquí merito tenemos la idea del divorcio o de la separación, que viene en un paquete junto con la sensación del regreso a la soltería, el sentimiento de libertad para después abrirse a toda posibilidad de nueva conquista. Incluye, si usted desea, la fantasía de formar una familia, de llegar a ser mamá o papá, de vivir el verdadero compromiso, o si lo prefiere, de volverse solo el objeto de atención de alguien más.

Pásele, pásele ¿Quiere aspirar a ser un intelectual? Se lo volvemos realidad. Empiece a soñar con una maestría en el extranjero, o en una de esas prestigiosas Universidades a las que nadie puede llegar. ¡Suéñele alto, alcance a sobrevolar sobre los demás! ¿A caso no está harto de trabajar sintiéndose una rata más del gran laboratorio social? Esta misma ilusión puede alimentar la idea de alcanzar un mejor trabajo, un aumento en el sueldo, ser investigador o tener un puesto gerencial donde está. Se creerá más preparado y además lo proyectará.

Pásele, pásele ¿Qué anda buscando, damita? Aquí yo le explico cómo está todo el acomodo de este mercado. En esa sección de enfrente está lo material, que al obtenerlo rápido le genera la sensación de querer algo más. Si se compra una bolsa de marca, un carro o un kilo de mangos, da igual. De este otro lado está lo erudito cultural y por allá tiene la a según belleza, pero es vanidad, está todo eso que se puede hacer con el cuerpo con y sin esfuerzo. Verse como una súper estrella, un modelo o una dama de la realeza; no se preocupe, entre más imposible lo crea, la ilusión más choncha le va a quedar, eso sí, le va a costar más…

Pásele, pásele. Si se sigue derecho por ese pasillo hasta el fondo, va encontrar lo místico espiritual: toda una ideología que dice que usted su alma puede sanar, que ser humano significa ser amor, que todo está dentro y que hay que reconectar. Hasta todo un nuevo sistema de creencias, o si lo prefieres te actualizan la versión del que ya usted tiene. Incluye experiencias que relacionan con comunidades enteras que se abrazan en su dolor, llorando de verdad, siendo toda esa luz, como ellos lo han de llamar.

Pásele, pásele ¿Qué le damos joven, qué le vamos a dar? ¡Cómo fue que dijo! Shhh, véngase para acá, no ande gritando, si usted busca… (murmurando) El mercado negro de la ilusión del poder… yo le digo por dónde está, pero no ande así nomás preguntando que luego un susto le van a sacar. Saliendo de esta carpa va a ver al fondo un telón negro, lo levanta poquito, y se mete sin miedo, avanza con seguridad porque luego como que no le creen y nomás le van a quitar lo que ni tiene. Ahí encuentra de todo, quesque el dinero fácil, las relaciones extraoficiales, el nepotismo a la sorda, las redes de redes que esconden asesinatos, lavado de dinero y hasta puestos políticos en un instante, o los hilos dentro de cualquier gremio en cualquier institución social. Eso sí, hay que tener con qué comprar porque luego se nota quien anda nomás por morbo o por probar. Ah, y si no va a adquirir nada cuide sus pertenencias, no le vayan a quitar un pedazo de integridad y para recuperarla pues ya no va a poder nunca más. Buena suerte, joven. Ojalá y no pierda todo lo que es.

Pásele, pásele, también le concedemos la ilusión de volver al pasado a remediar alguna culpa, o a rejuntarse con quien nunca se debió haber separado, a sentir que dijo adiós del que nunca se despidió; la ilusión de que pasó lo que tenía que pasar, de que todo pasa por algo, de que nada es en vano, que hay un Dios que todo lo ve y que hará que paguen los que tengan que pagar.

Si no tiene una idea de lo que puede ilusionarlo aquí tiene un folleto universal sobre la vida de los otros, puede configurarlo para que sea según lo suyo, o muy similar, y entonces las ilusiones se vuelvan imaginariamente alcanzables. Verá cómo la gente cambia después de un viaje, de una maestría o de un ascenso; de una pareja; una dieta o una operación estética, verá que todo se mueve con la ilusión de vivir cada vez mejor y más. También están los precios, pues usted paga con la profundidad de una decepción después de que la ilusión ha de pasar. Con angustia, depresión o una buena dosis de estrés y ansiedad. En el mercado negro del poder solo aceptan billetes grandes de miedo e paranoia inconmensurable. Todo el mercado está abierto durante toda la eternidad. Puede pedir un crédito pues entre más se le invierte más hay por explorar.

Pásele, pásele. Yo también ya puse mi puesto, ando vendiendo la ilusión de que todas las ideas, los objetos y los caminos son solo ilusiones y nada más. Pero no vendo retiros para vivir al margen, o en la inacción o la holgazanería, sino ofrezco un poco de descanso de la noción de que no tenemos nada, de que no somos todo ni el centro de algún perdido Universo. Tengo en venta la contemplación o las sensaciones al bruto adquiridas al caminar, y al dejar de pensar, el método de pago es una conversación de frente, viéndonos a los ojos, sin las ganas de obtener nada más.

Ah, me preguntaba usted por el amor pero es que andamos bien cortos de esa Ilusión, además todo mundo quiere pagar con monedas de soledad, melancolía o imposibilidad. Así que ahorita no tenemos amor, quizás en el pasillo de lo místico espiritual pueda usted encontrar algo de paz para reemplazar en lo que nos surten un poco de semillas para plantar.