(del pasado) cuento / la sala de espera

por luciayciula

Imagen

Estás en la sala de espera, observas a un hombre con su hija en los brazos, el biberón en la mano izquierda y una revista doblada en la derecha. En la página 23 de esta revista se narra la historia de una mujer francesa, Celestine, quien se mudó a Puerto Príncipe después del terremoto del 2010. El artículo incluye una foto de Celestine, aparece en su estudio con varios libros de fondo y uno sobre la mesa. El libro es un registro de las expediciones al Polo Norte en 1900. En la portada del libro, aparece un hombre ruso acompañado de una familia de esquimales, a quienes conoció en su paso por Groenlandia. El ruso, trae varios mapas en el brazo, y un libro de Tolstoi. El libro de Tolstoi, hoy descontinuado, narra la historia de Masha, hija bastarda del zar Alejandro III de Rusia. Masha vive cerca de San Petersburgo con su tía. Durante un viaje, el zar sufre un atentado, escapa y llega a casa de Masha. El zar se recupera y a los dos días se marcha. La tía de Masha se enamora de un revolucionario, el revolucionario se reúne con su grupo en casa de Masha. A la semana, unos hombres (probablemente del ejército del zar) incendian la casa. La madruga siguiente al incendio Masha despierta con mucho frío sobre una colina. Busca refugio, duerme en un callejón de la plaza, y no sabe nada de su tía. Masha escribe en un cuaderno hasta que ya no tiene ni un espacio en blanco. Una noche llena sus ropas de gas y se prende fuego. El cuaderno sufre algunos daños pero no se destruye, el nombre de Alejandro está escrito unas 30 veces. Alejandro también está escrito en el boleto de avión que sostiene Elena, la esposa del segundo Alejandro de estar historia sentada a un costado del mostrador de la sala de espera. Elena tiene la barbilla recargada en el brazo, y una ipad en la otra mano. En la ipad sucede una película donde aparece una cincuentona que se enamora de su sobrina. La sobrina seduce a la tía y se desentiende del amorío. La tía se suicida (por otras razones), la sobrina se casa y años más tarde conoce a una niña de quien se enamora. En la escena actual, en la cual está detenida, vemos a la sobrina envejecida que se observa al espejo, en el reflejo aparece un cuadro imitación de Georgia O’Keeffe. Es la figura de una mujer desnuda con su vista al frente, viendo al pintor u observador. La mujer del cuadro no tiene labios ni nariz, sus ojos son dos manchas rojas púrpura desvanecidas. Elena piensa en sus días en Francia, cuando estudió pintura en un pueblo cercano a París, piensa en los viajes a París, en el maestro de su clase de pintura, en la noche que se perdió y despertó en una plaza sin recordar lo que había pasado. En esa misma plaza, se conocieron 30 años antes, la pareja de viejos que están al fondo, los que parecen hermanos pero son marido y mujer, llevan 53 años de casados. El viejo trae un cd player, escucha un audiolibro, la historia trata sobre la Tercera Guerra Mundial. La protagonista se llama André. André busca al único hombre de quien se enamoró en su vida, André cruza al continente americano y en su llegada descubre que la Tercera Guerra Mundial es un programa creado por Estados Unidos, un reality show, para reactivar la economía del país. El audiolibro es un regalo de la hija del viejo, la misma que le dio el libro grueso a Gloria, la esposa del viejo. Gloria juega con sus dedos mientras observa al joven de 35 y a su hija en brazos. Gloria les sonríe. Gloria abre la novela, quita el separador y continúa leyendo. La historia del libro grueso que lee Gloria, la esposa del viejo, al que conoció hace 55 años en la plaza de un pueblo cercano a París, trata sobre seis parejas en un crucero que se queda varado en alta mar. Las seis parejas apuestan dos mil dólares cada una a la pareja que permanezca el mayor tiempo posible despierta y tomando. Se pueden turnar para dormir, no tienen que estar ambos, y obligatoriamente mientras estén en la mesa deben estar tomando un trago. La esposa de uno confiesa que no ha tenido sexo desde hace siete años; el esposo de otra, habla sobre su consumo de morfina sin el conocimiento de su esposa; la tercera en la mesa, platica que de pequeña fue violada por un primo hermano, y su esposo no lo sabe. Comienzan a haber encuentros entre parejas contrarias, sincronizan los momentos de sueño y las horas despiertos. La vigilia y el alcohol los altera de tal forma que las parejas se intercalan, hasta que olvidan quién es la pareja real de quién. Gloria leyó este libro hace 10 años pero no recuerda el final, mientras lee sólo piensa en ¿Cómo terminaba la historia? Se distrae y observa a los que pasan frente a la sala: una mujer con su hijo adolescente vestido de shorts a la altura de las espinillas, audífonos grandes, gorra. Otra mujer de cabello blanco, aretes con brillantes grandes, vestida en pants y tenis. Joven que camina y cojea. Hombre que camina a su lado y empuja al cojo al pasar. Hombre con cara estirada, prominente papada, nariz pequeña que respira con la boca abierta y lleva una cajetilla de cigarros en la mano izquierda. Mujer levantando la mano, moviéndola, dando señas a su hijo que viene detrás. Papá e hijo caminando, ambos con camiseta azul, gorra y cangurera, ambos viendo al piso. Mujer con la blusa rosa chillón y la funda del celular del mismo color. Hombre que arrastra el bastón acompañado de su mujer en silla de ruedas. Tres o cuatro se cruzan hablando por el celular. Algunos llevan refrescos, chocolates, cafés, revistas. Observas a los demás, observas lo que ven, observas que te observan. Anuncian la salida del vuelo. Mochilas, etiquetas, maletas rodando. Aeromozas en uniforme y con exceso de maquillaje. Cierras el libro que nunca leíste mientras esperabas, lo guardas en tu mochila. Te levantas. Caminas en el tobogán que te lleva hacia la entrada del avión, o la casa de mujer con el cuadro de Georgia O’Keeffe a sus espaldas, o la Plaza de aquel pueblo cercano a París, o la Plaza en San Petersburgo, o al camarote de una de las seis parejas, o la Tercera Guerra Mundial, o a Groenlandia, o a la pantalla de tu computadora…