(del pasado) desde el extranjero / la caguama y el viernes

por luciayciula

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Para ti que nunca estás por lo tanto siempre

Tienes tres problemas, uno: estás cansada y pacheca. Dos: estás tomándote una caguama como agua en la cima del Tepozteco (o del Centinela). Y el más importante: tienes piensorrea, verborrea. Cuyo significado es: vómito de impresiones de la semana.

La pantalla que se abre: mar abierto. Tú que te lanzas: zaz.

El agua está fría, nadas, las sensaciones son corrientes de frescura, tibieza, densidad y seda.

Impresión #1. Transformada en recuerdo. El silencio de tus compañeras del trabajo cuando se preguntó ¿quién fuera tu novia? (Esto es un caso mítico, el número 32, sirve para sobrellevar el sopor de las horas de trabajo)

Corte a (nos vamos con la segunda impresión antes de los pensamientos resultantes)

Impresión #2. También ahora es recuerdo. Tu mejor amiga trayéndote noticias del pueblo ‘¿De Mexicali?’ (favor de imitar el acento si lo conoces) Y del grupo de amigas que allá está.

Ambos grupos, las compañeras del trabajo y las amigas de la infancia concluyeron que: estás loca.

Que, sinceramente, no atraes como pareja por eso mismo.

Las amigas de Mexicali se preguntan: qué haces aquí, por qué. En la ciudad llena de soledad, aire gris, calor rancio y millones de personas. Por qué trabajas por un sueldo con el que pagas un espacio muy pequeño junto a una persona que conoces desde hace dos semanas. Por qué no tienes pareja. Y sobre todo: por qué no vives en Mexicali y trabajas en el negocio familiar, y estás casada y enamorada de tus hijos y esposo.

No lo sabes, NO LO SABES.

Y vuelves a tu descripción, esa de la locura. Te defiendes ante ti, para ti, por ti. No estoy loca, no estoy loca. Y sonríes con el otro cuando te dice que lo estás, finges una sonrisa pues.

Saliste con dos chefs, una mujer y un hombre. Muy distintas personalidades y sexos. Con un gusto gastronómico educado y peculiar. No se te olvida la imagen de ella cortando una zanahoria con un cuchillo gigantesco. O la de él, al momento de preparar una salsa bandera en dos segundos. Estupideces para ellos.

Hoy llegaste cansada, harta, te quitaste la ropa, tomaste la pipa, fumaste, pusiste la caguama en el congelador y abriste el refri. Un paquete de apio, lechuga, dos tomates, champiñones y arroz integral en un toper. ‘Qué se hace con esta mierda’. Una ensalada con tomate y arroz integral. Aderezo y aceitunas. El hambre creció después de la primera cucharada, no tenedor, y lo convertiste en sándwich. ¿Han probado las tortas de chilaquiles? Pues nada que ver, obviamente. Estabas comiendo unicel, o avena, o comida para gato. Te reíste ante la presencia imaginaria de tus exes comentado ‘qué le pasa’ ‘qué asco’ ‘pinche Lucía’. Sacaste la caguama.

Te has comido medio bote de pinut-barer

Has mandando un mensaje a un hombre que te interesa mientras quedas con otro hombre a tu izquierda en exactamente lo mismo, te decidirás al final

Te ha gustado un hombre por su mujer, y al revés

Has imaginado a tu mejor amiga cogiendo con tu ex novio, realmente imaginándolo, porque como sí sucedió te diste licencia de imaginar a él arriba, a ella y sus sonidos, etcétera

Has besado a un gordo y feo como a un hombre atractivo, coqueteándole, tomando su mano para que te la meta entre el pantalón y los calzones

Te has quitado de los brazos de un hombre atractivo, caballeroso y fornido, odiando su perfección, su rigidez, su puta ¿eres humano?

Estás enamorada de un hombre de 50 años al que nunca ves

Odias a tu mejor amiga y sus buenas intenciones

Odias al hombre que habla de tu belleza como si no fueras producto de dos personas, como si hubieses escogido. Si se trata de decidir no fuera por la estúpida belleza perecedera. Para qué apostar por la belleza si la vejez es irremediable. Apuesta por la inteligencia, el saber, el sentir. Saber tanto como para callar siempre.

Luego también actúas con una perfección exasperante

Ayudas a una persona y te interesas

Corres 8 kms diarios

Te haces jugos en un extractor, es una chinga, limpias, sacas la basura orgánica, tienes tres minutos para actuar y la piel estresada y perfecta

Mantienes limpia la cocina, tus sábanas, tus uñas

Escribes, trabajas, te haces de comer, sales a platicar con tu amiga, corriges la tesis, te ríes después del chiste, saludas de beso a todos

Y

Le mientes a tu familia todo el tiempo

Le mientes a todo mundo todo el tiempo, porque si fueras tú te odiarían, estarías sola con tus ideas hablándote como transeúnte eterno de una ciudad que se desborda

La caguama está a medio consumir, te imaginas consumando el sueño, sonríes al punto final que ya viene y llegó.

‘Estamos solos, sin excusas. Es lo que expresaré al decir que el hombre está condenado a ser libre. Condenado, porque no se ha creado a sí mismo y, sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace.’ Sartre, del Existencialismo es un Humanismo, ‘El hombre es libertad’, págs. 42-43