(del pasado) no lleves tus libros por ahí

por luciayciula

paseando

no cargues tus libros contigo

no camines con ellos como si fueran

tus amigos

tu pareja

tus hijos

a nadie le interesa lo que lees

-a caso-

les molesta

un intelectual

para qué

o lector de best sellers

peor

interesado en ángeles

y vampiros y demonios

‘demonios’

que no te toman

ni te carcomen

demonios putitos de clóset

 

Lectura de los hábitos

¿siete hábitos?

¿no pueden ser dos?

hábitos del nunca jamás

memorizándolos

como rezo

termina de leer lo que nunca serás

hasta el punto final

 

Pero volvamos a lo que nos compete

 

No cargues libros como trofeos

no son invitaciones

ni folletos de tu personalidad

no son cartas

ni recién nacidos

o un par te tetas nuevas

-nada que presumir-

no son mascotas

no los saques a pasear

o a tomar el sol

no son tus sobrinos

ni tus tenis nuevos

ni una joya de la familia

ni una sonrisa

no son tu mirada

ni tu sexo

y menos

menos menos

tu alma

 

(la recomendación)

 

deja tus libros en casa

en el librero

sobre la mesa

sobre la cama

o en tu buró

 

y ya que los has dejado

 

haznos el favor de no comentarlos

 

por favor